Monumentos y visitas de interés cultural

Monumentos y visitas de interés cultural

Un recorrido por la historia de Formentera y por sus principales monumentos.

Hablar de la historia de Formentera no es tarea fácil, dado que no existen fuentes escritas de una historia global. Y sin ser excesivamente amplio, es de un gran interés ya que en pocos otros sitios encontramos testimonios de tantos pueblos como los que por la isla pasaron.

La primera presencia humana conocida de Formentera se encuentra en la Edad de Bronce, cuando se construyó el sepulcro megalítico de Ca Na Costa descubierto en 1974. Este monumento funerario, construido entre el año 1900 y 1600 a.C., confirma la existencia de una población estable y organizada en los inicios de la Edad de Bronce, unos mil años antes de que los fenicios se instalaran en Ibiza. Después de una época en la que permaneció despoblada, se tiene vestigios del paso de las culturas, púnica y romana.

Ca Na Costa es el sepulcro megalítico más espectacular de las Islas Baleares. Tiene un dolmen de gran tamaño, compuesto de varias piezas de piedra colocadas en una asombrosa geometría. La disposición radial de sus elementos propició que fuera conocido popularmente como Es Rellotge, por su semejanza con un reloj de sol. 
El sepulcro se encuentra en las inmediaciones del Estany Pudent, un paraje de extraordinaria belleza que forma parte de la reserva natural marítimo terrestre de Ses Salines; sin duda, un lugar privilegiado que ya descubrieron los antiguos pobladores (está muy cerca de la carretera que conduce al núcleo de Es Pujols, desde el Estany Pudent).

No hay referencias de si la isla estuvo poblada tras las invasiones visigodas, pero por lo menos a partir del siglo XI, durante la ocupación árabe, la isla contaba con una población estable. En 1014 Ibiza y Formentera se incorporan a la Taifa de Denia. Fue una época de máximo esplendor, tanto económico como cultural, motivado por la paz mantenida por la hegemonía marítima de los sarracenos, aunque no cesaron totalmente los actos de piratería. Los árabes tuvieron una gran actividad, y hoy en día todavía perduran restos de viviendas, norias, molinos de viento, algibes, canales de riego y cerámica de dicha época.

Las tropas de Jaime I de Aragón, comandadas por el arzobispo Guillermo de Montgrí, conquistaron las Pitiusas en 1235, las cuales fueron incorporadas al Reino de Mallorca. Formentera estaba aún habitada por sarracenos, según relata el Llibre dels Feyts escrito por el mismo Jaime I de Aragón (el nombre de la crónica en español sería libro de los hechos).
Esta presencia durará en la isla hasta el siglo XV, en el cual se produjo la despoblación. La hipótesis sobre los motivos de esta despoblación posiblemente fueron debido a años de malas cosechas, el hambre junto con una gran epidemia de peste, y al peligro que para sus habitantes suponían los piratas, que habían hecho de la isla una especie de refugio y lugar de abastecimiento de alimentos, agua y madera. El hecho de que en Formentera haya 4 torres de defensa (una más en Espalmador), así lo corrobora.

De esta época es la capilla románica de «Sa Tanca Vella» construida en 1336 y restaurada actualmente como monumento histórico, situado en las afueras de Sant Francesc Xavier.

Durante el resto de la Edad Media y el Renacimiento, Formentera sólo se encontró poblada ocasionalmente por habitantes de la isla de Ibiza.

Fue en 1695 cuando se produjo el definitivo repoblamiento de la isla, realizado por gentes de Ibiza; tras la donación de la isla a los ibicencos Marc Ferrer y Toni Blanc, en pago por los servicios prestados. El capitán Ibicenco Marc Ferrer fue comisionado por las autoridades locales a comprar trigo por los puertos del mediterráneo. Pero los ibicencos tenían fama de mal pagadores y nadie le fiaba nada si antes no lo pagaban, hasta que en Valencia pudo cargar de trigo pero, como no podía ser de otra manera, en el momento de pagar la Universitat que gobernó la isla de Ibiza no tenía dinero y quería pagar con sal, pero los comerciantes valencianos no lo aceptaron y Marc Ferrer estuvo preso en la Torre dels Serrans, donde estuvo un año y medio. Salió después de hipotecar sus bienes y pagar de su propio dinero. Debido a esto y alegando la miseria a cambio de haber hecho un bien a la comunidad, Marc Ferrer solicitó al Rey Carlos II que le concediera una gracia Real de unas tierras en Formentera como compensación.
Al acceder el Rey a dicha petición, el ibicenco Marc Ferrer, recibe la primera gracia Real de una legua cuadrada. Posteriormente se le concede otra gracia Real así como otra a Antoni Blanc (yerno suyo), y éstos empiezan a hacer donaciones de tierra a ibicencos con la condición de trabajarlas.
A partir de 1720 nacen en Formentera los primeros descendientes de Marc Ferrer y Antonio Blanc así como de los demás ibicencos que se establecieron en la isla para comenzar su desarrollo y su evolución demográfica, surgiendo así los primeros antepasados formenterenses. En 1727 hay 5 nacimientos, en 1728 son 17 nacimientos y así sucesivamente va aumentando la población. En 1750 hay 80 casas con 400 habitantes y al llegar al año 1800 ya son 1000 habitantes.
En 1726, se erigió la primera iglesia de Formentera, dedicada a San Francisco Javier, construida como una fortaleza en la que poder refugiarse de los ataques de los piratas. Algunas torres de defensa y vigía en el litoral complementaron el sistema defensivo de la isla y convirtieron el segundo repoblamiento en definitivo. Con el paso del tiempo, se fueron empezando a crear unos pequeños núcleos de población en torno a las iglesias que se iban construyendo, aunque la mayoría de la población se ha encontrado siempre dispersa en pequeñas casas de campo.

Entre los años 1875 y 1947 emigraron a América 560 hombres, la mayoría de los cuales inicialmente fueron marineros, lo que representaba un 25% de la población de la isla, razón más que suficiente para que los ibicencos lleguen a llamar a Formentera «la isla de las mujeres». La mayoría de los hombres formenterenses emigraron con la intención de volver al cabo de unos años, con el suficiente dinero para iniciar una nueva vida en Formentera. Se embarcaban en barcos de línea regular que enlazaban diversos puertos españoles con los americanos.

A partir de los años 60 y 70 se empezó a desarrollar una incipiente industria turística, caracterizado por un ambiente de relax y tranquilidad. De forma paralela, a finales de los 60 se inició el movimiento hippy en Formentera, hecho que ha marcado profundamente la personalidad de la isla. Estos primeros turistas estimulan la construcción de los primeros establecimientos turísticos, de carácter familiar. Muchos de ellos se quedan maravillados de la isla y deciden construirse su primera o segunda residencia, según los casos. La población empieza así el contacto con el exterior y se origina un brusco cambio económico, cultural y social en un corto espacio de tiempo, que culmina con el boom turístico de los años setenta y ochenta, con un fuerte desarrollo ante la demanda de los tour-operadores alemanes, iniciandose así el desarrollo de la industria turística de Formentera, siendo desde la década de los noventa el turismo italiano el que ocupa la mayor parte de la demanda.

Durante mucho tiempo el pueblo de Formentera lucha para que la isla deje de depender de la Isla de Ibiza y que como las demás islas tenga su propio Consejo Insular. En 2007, tras la reforma del Estatuto de Autonomía de Baleares de 1983, Formentera consigue el Consejo Insular propio, segregándose del Consejo Insular de Ibiza y Formentera. Así a partir de 2007 existen dos nuevas administraciones: el Consejo Insular de Formentera y el Consejo Insular de Ibiza.

Blog viajar a Formentera

Alquiler de coches Formentera

Servicios y enlaces que te pueden interesar:

Alquiler coche Formentera barato | Alquiler coche Formentera puerto | Alquiler coches eléctricos Formentera | Alquiler coches Formentera opiniones | Alquiler de coches Formentera  | Alquiler Mehari Formentera | Alquiler motos Formentera | Alquiler coche Formentera es Pujols | Blog de viajes y turismo Formentera